Pilar Pérez Rojo: el arte de ver las cualidades «trata a tu jugador@ con el mismo respeto con el que te gustaría ser tratado»

Pilar Pérez Rojo, Pili en la Torre, es una de esas personas que se hace querer en el trabajo cotidiano. Cercana y agradable, es fácil sintonizar con ella por su facilidad para ayudar a los demás y su amabilidad, que suele acompañar con una gran sonrisa.
 Esa disponibilidad se expresa también en su cercanía: en La Torre ha demostrado en numerosas ocasiones que siempre disponible a echar una mano. Seria y disciplinada en la manera de trabajar, y alguien que además suele aportar buenos resultados, que ya sabemos que no es lo más importante en la asociación, pero también se aprecia esa faceta. Como jugadora (antes de que se lesionara de importancia las dos rodillas) aportaba intensidad, hacía mucho grupo y disponía de un tiro de 3 que tenía poco que envidiar al de Klay Thompson….
 Hemos preguntado a personas de la asociación que han trabajado muy de cerca con ella y que la conocen bien y profundizan en esas impresiones. Kimi Iglesias Antón, el entrenador con el que ha guiado al alevín masculino de segundo año, describe sus destrezas como entrenadora: «destaca mucho cómo siempre ve todas las cualidades de cada jugador; así mismo, también le dice a cada chaval cómo puede aportar al equipo. Además, siempre es positiva y sabe hacer críticas constructivas. Trabajando con ella, he aprendido cómo hay que cuidar a cada niño, y a comprender que cada uno requiere algo diferente: debido al diferente carácter y las diversas situaciones de vida que acompañan a cada jugador; y me ha hecho madurar como entrenador, aunque todavía me queda mucho camino para aprender «.
 Por su parte, Mary Recalde, buena amiga de Pili y entrenadora del benja femenino de segundo año, considera que «Pili es una persona muy comprometida en su faceta de entrenadora como voluntaria. Es un ejemplo (que muchos deberiamos aplicar jaja, me incluyo) siempre dispuesta  a formarse y aprender tanto técnica como psicológicamente acerca de lxs niñxs que forman parte de su equipo. Es una amiga con la que las risas están aseguradas, tanto en los campas como en las escapadas que hacemos lxs voluntarixs. Es muy exigente y con un gran corazón, que sin duda es lo que cala hondo y para mí la define😊».
 En una sintonía parecida se expresa Paula López, entrenadora del benja masculino de segundo año, y perteneciente también al círculo de amigas más cercanas e incondicionales de nuestra protagonista:»Pili es una persona con la que puedes hablar de cualquier cosa, pero sobretodo en cualquier momento, ahí está ella para lo que necesites. Quiere por encima de todo a los suyos, a su gente, y así te lo demuestra día a día. Es súper divertida, una persona que siempre sabe cómo sacarte una sonrisa y que se compromete al 100% con todo lo que hace, y eso se ha visto reflejado en su tarea como voluntaria.

Como entrenadora, siempre intenta sacar lo mejor de cada uno de sus jugadorxs, tanto en el ámbito del baloncesto como en el personal. Desde mi punto de vista tiene dos facetas: por un lado, la entrenadora que pone disciplina en sus entrenamientos y partidos; y por otro, la «mamá» del equipo, ofreciéndose para ayudar en todo a cada jugador/a. Tener a Pilar como amiga es un regalo de la vida, es imposible no quererla, y estoy agradecida de haber compartido tantísimos momentos dentro de la cancha como fuera».

 Charlamos con Pilar antes de uno de sus entrenamientos con el alevín masculino de segundo año. Sus respuestas son tan generosas como su manera de comprometerse con La Torre.

¿Cómo ha sido tu trayectoria en La Torre?

Comencé con Adenike (antigua entrenadora de La Torre), que es amiga de la familia. Y desde el principio me sentí muy a gusto y con mucha confianza. Así me desarrollé como jugadora y después empecé como entrenadora y me ha encantado esta faceta. Llevo ya seis años en esta labor, tras empezar con los pequeños.

¿Qué es lo que más te gusta de tu función como entrenadora? 

Aprendo mucho de los niños. De su cercanía y de su espontaneidad, que es brutal. Tengo muchas anécdotas. Recuerdo por ejemplo a un niño que le encantaba que le chocara la mano.

¿Qué harías para mejorar la situación de los jóvenes?

Cambiaría la educación. Por ejemplo, el sistema de entrada a la universidad. Así como la manera en la que se valoran los módulos. También creo que hay que darle vueltas al bilingüismo porque estamos creando niños robots. Creo que es importante que los niños aprendan a explorar su mente. No creo en un sistema como el nuestro en el que les decimos lo que tienen que aprender. Es fundamental motivar el aprendizaje autónomo de nuestros niños. De esta manera será más fácil que ellos mismos identifiquen y cultiven sus propias cualidades.

¿Cómo es una semana de entrenamiento para Pilar? ¿Cómo te lo planteas?

Primero de todo, con muchas ganas. Para mí estar con los niños es un chute de motivación. Después, me llevo los ejercicios preparados desde casa en función de lo que necesitan. Esa actitud me viene del curso de entrenadores, con el que aprendí mucho, es una gran fuente de inspiración. Tiro de muchos ejercicios que aprendí en los clínics.

¿Cual es la esencia de la Torre?

Sobre todo, afecto y cercanía. Cuando eres entrenadora comprendes que ante todo eres psicóloga, sobre todo con los chicos con más dificultades. Para mí hay tres ingredientes fundamentales en cualquier relación: responsabilidad, compromiso y empatía.

Tú eres una chica muy madura para tu edad. ¿Cuáles son los ingredientes para madurar como persona?

Para mí la empatía es clave. Tratar al otro como te gustaría ser tratado. Escucharle y valorarle.

Te permite acercarte a la otra persona e intuir cómo quiere ser tratada. Es un valor que me han inculcado de manera muy clara desde pequeña. También el respeto. Y el compromiso con los demás, que te ayuda a crecer. También las historias que uno vive desde pronto te puedan ayudar a responsabilizarte. Creo que gracias a La Torre llevo ya varios años poniendo en juego estos ingredientes.

Test del Tapeo: una manera más desenfadada de conocer a nuestros voluntarios 

Tu género de música y cantantes o grupos favoritos: el pop.

En mi infancia me han marcado solistas como Malú o Alejandro Sanz. También el Canto del Loco, como grupo, que los he escuchado bastante.

Jugador/jugadora y equipo favorito. 

El Real Madrid y Sergio Llull. Me ha gustado mucho cómo ha afrontado la recuperación de su rodilla, en la que ha primado la superación.   También valoro mucho a Álvaro Morán, el Coordinador del Proyecto de Baloncesto. Lo admiro por su valentía y compromiso para volver a jugar. Habiéndose roto las dos rodillas ha trabajado como un toro para volver y ahí está, dándolo todo.

Te gusta mucho la literatura…¿Qué tipos de libros te gustan?

Me gustan mucho las novelas policiacas.

¿Qué cualidades admiras en una persona?

Que sea respetuoso, que sea comprometido y que sea buen amigo/a.

¿Qué personas admiras más? 

A mis padres, por todo lo que han hecho y por cómo nos han sacado adelante en la vida y todo lo que han luchado y hecho por nosotr@s.

¿Cómo te gustaría verte en 15 años?

Me cuesta mucho verme en el futuro. Prefiero ir poco a poco. Me gustaría trabajar en administración y finanzas, y tener mi propia empresa. Me gustaría contar con trabajadores y que tengan compromiso. Así mismo, me gustaría tener una vida estable, sin muchos altibajos.

Tu lema vital.

Vive el momento.

Un consejo para un adolescente que esté empezando a trabajar como entrenador@

Si se compromete a trabajar en este proyecto, que procure ser cuidadoso y comprometido. Hay mucho trabajo detrás de La Torre por parte del director, los coordinadores y los voluntarixs. Y que trate a los peques con el mismo respeto con el que le gustaría ser tratado.