Javi Molina: nacido para ayudar a los demás “los valores y el buen rollo que hay en la Torre no los vas a encontrar en ningún otro sitio”

Javier Molina es un ejemplo representativo de cómo son lxs voluntarixs de La Torre. Empezó desde bien pequeño (como benjamín) en la asociación y aquí sigue, alternando su rol como jugador y entrenador. Esta temporada ha guiado, junto a Santi, a las chicas del infantil femenino a la consecución del subcampeonato de Madrid en el ámbito municipal.

Sus entrenamientos son variados y dinámicos, adaptados a las necesidades de sus jugador@s. Aunque tenemos que reconocer que lo que más nos gusta de su labor es cómo consigue que sus equipos sean una piña. Es parte del carácter de este veinteañero, que hace de la cercanía y la inclusión un arte. Un tipo que se hace querer por su buen humor y afán por ayudar a los demás. Faceta que queda de relieve también en la Asociación Jóvenes del Parque, donde ya es director a sus 22 años (Javi es cosecha del 97). Hemos preguntado a algunas personas que le conocen de cerca en el día a día y su opinión es muy elocuente.

Por ejemplo, Diego Puetate, entrenador del Junior Masculino y compañero y amigo en el equipo senior, lo define así: “pues creo que Javi es una persona súper completa, lo tiene todo. Es un chico súper atento, humilde, transparente y se preocupa por los demás. Creo que como persona es una persona maravillosa, sobre todo buen colega, está en todo siempre, va a estar cuando lo necesites y es muy atento, ¡y gran compañero de batallas!

Como entrenador, he tenido la suerte de verle entrenar y entrenar a sus jugadoras este año, y se nota su esencia en ese equipo, ves que todas reman para un solo objetivo, siempre buen rollo, hambre en el campo, son una piña. Creo que ha sabido trasmitir a sus jugadoras unos valores increíbles y sobre todo que lo apliquen en la vida, tiene muy buena mano y… ¡sabe un rato de baloncesto!

Como jugador, suerte es tenerle en el equipo, es un tío comprometido, transmite buen rollo, y el mejor defensor de la liga, no se empequeñece en el campo, se hace grande. Otra cualidad es que es el tio más veloz del equipo, ¡el relámpago azul de la torre!

En resumen, es una suerte si te lo cruzas en la vida, ¡un tío que vas a llevar en la “patata” siempre!”

Ricky Carrizosa también es buen amigo de Jaba (cuando era pequeño, Javi ya era un luchador nato, y uno de sus compañeros le puso el apodo de Jaba, porque peleaba como un jabato y ha conservado ese sobrenombre hasta hoy) y lo define así: “Javi es muy buen chaval. Se preocupa mucho por sus compañeros. Es muy buen compañero. Si te tiene que hacer un favor, te lo hace. Se enfada y se frustra cuando algo no le sale bien porque es muy autoexigente. A pesar de jugar poco, siempre viene con una sonrisa y con muchas ganas de aportar. Siempre aporta su granito. A menudo le hacemos bromas y las acoge bien. Es muy buen amigo de sus amigos. Destacaría de él sobre todo que siempre está dispuesto a ayudar. Le gusta mucho ayudar a otras personas”.

Su compañero en las labores de dirección técnica como entrenador del infantil femenino de esta temporada, Santi, profundiza en esas cualidades: «dentro de La Torre me han sorprendido muchas personas y una de ellas sin duda ha sido Javi, como entrenador es una persona muy comprometida y siempre ayudando a las niñas a mejorar como jugadoras. Y como persona un 10, humilde, trabajador y siempre con una sonrisa por delante. Yo debo agradecerle por todo lo que me ha enseñado y ayudado este año. Que siga desprendiendo esa alegría siempre».

Pone la guinda a esta introducción Daniel García, entrenador de Jaba en el Senior Masculino y Director de la Torre: “Jugador de una velocidad endiablada y generosidad sin límites. Jugador total de equipo que hace que el engranaje funcione ayudando en todo momento al colectivo por encima de lo individual. Transmite su alegría y energía en cada acción, en cada entrenamiento. Se esfuerza al máximo en cada jugada buscando conseguir sus objetivos sin importarle lo que se encuentre enfrente. Destaca por su gran defensa a todo campo (jugador incansable que genera verdadero estrés a sus rivales) y por una salida fugaz al contraataque, que imposibilita la llegada de sus defensores para acabar anotando con facilidad. A todo ello suma un tiro de 3 muy aceptable.

Javi ha demostrado que en el baloncesto no todo es la altura y que con ganas y trabajo se pueden hacer cosas. Creo que le definiría con una frase de un entrenador mítico de Houston del año 1995, nuestro amigo Rudy Tomjanovich: “Nunca subestimes el corazón de un campeón”.

Conversamos con Jaba en una post-reunión de preparación de los recientes campamentos. Durante la charla, quedan de relieve sus cualidades y contrastes: simpático, sintético, divertido, tímido, generoso, reservado y cercano.

¿Cómo ha sido tu trayectoria como entrenador?

Empecé en benjamín segundo año. Me entrenaba Blanca Cano (la fundadora de la Asociación La Torre). Me apunté con un amigo. Como entrenador, empecé en tercero de la ESO. Y hasta hoy, he disfrutado mucho aprendiendo y creciendo cada año. Tanto como jugador como entrenador.

¿Qué ha representado La Torre para ti?

Un lugar ideal para superar la timidez que tenía de pequeño y hacer buenos amigos. Además de un lugar perfecto para ayudar a los más jóvenes como entrenador.

Ha ido muy la temporada como entrenador de las chicas del infantil femenino junto a Santi, ¿no?

Esta temporada con las chicas nos lo hemos pasado en grande. Ha sido muy gratificante. Tanto en lo personal como en lo deportivo, que hemos quedado subcampeones de Madrid en el ámbito municipal.

Ahora estás estudiando magisterio. ¿Qué representa para ti trabajar con chavales jóvenes?

Me gusta y se me da bien. Empecé estudiando una ingeniería, pero no me veía. Al hablar con mi madre y con mi tía, lo vi claro: lo mío es la enseñanza. Este año ha sido el que más he disfrutado en la universidad.

¿Qué personas te han marcado más en tu trayectoria en La Torre?

Por un lado, con los compañeros de mi generación. Por otro, Rut me marcó muchísimo durante los dos años que me entrenó, y me ayudó a quedarme con la asociación. Y Dani también me ha enseñado mucho en los dos años que me ha entrenado. Con mi equipo actual somos muy piña, aunque es verdad que alguna discusión tenemos. De todas maneras, lo más importante es que nos llevamos muy bien.

Test del tapeo: una manera más desenfadada y personal de conocer a lxs voluntarixs

Una prenda de vestir.

Me encantan las chaquetas hippies.

Un sitio en el que haya estado que recomiendes.

Pantano de San Juan de Teruel. Odio la playa, pero ese lugar me encantó.

¿Qué es para ti el mestizaje?

La base de todo. Si somos iguales, sería aburrido y limitante. Cuanta más variedad, mejor; más cosas verás y más cosas disfrutarás y sabrás hacer.

Una película

Cualquiera del Señor de los Anillos.

Un libro

(Sonríe). Me repito: soy muy fan de las historias de Tolkien: sus cuentos y novelas.

Qué representa para ti el movimiento feminista.

Una de las bases de la educación, del asociacionismo y de todo. Llegar a un nivel de igualdad real es básico para que una sociedad avance.

Cualidades de una persona.

Empatía y sentido del humor.

Facundo Campazzo o Chacho Rodriguez.

Campazzo. Me gusta mucho. Trabaja para el equipo: para que otras personas anoten y brillen. Aunque también puede anotar, pero me gusta cómo prima el colectivo.

Quiénes han sido las personas más importantes para ti.

Mi padre: admiro los esfuerzos que hace sin esperar recompensa a cambio. Me parece admirable su labor, por ejemplo, en Jóvenes del Parque sin esperar nada a cambio. En esa línea también citaría a Josemi y Mari Jose, también del Jovenes del Parque, por su compromiso desinteresado.

De mi madre destacaría todo. Nos ha cuidado con mucha dedicación y ha trabajado un montón en la vida, con horarios bastante intempestivos en ocasiones, ya que es enfermera.

Así como un profesor que tuve, Federico, que nos transmitió una filosofía de vida muy especial. También mencionaría la paciencia de Rut y la fuerza de Dani para impulsar la asociación y su claridad de ideas como entrenador.

Un consejo para los jóvenes de La Torre.

Aprovéchalo. Porque lo que ganes aquí, los valores y el buen rollo que hay, no los vas a ganar en ningún otro sitio.